LA MADRE TIERRA TE LO AGRADECERA…
EJERCICIO ESENIO
Párate en medio de la naturaleza viviente, entre el cielo y la tierra… Siente la tierra bajo tus pies: siente como la tierra te carga y te sostiene.
Siente el cielo infinito sobre ti; te inspira, te mejora, te eleva.
En el cielo, piensa en el origen de tu alma terrestre, en tu consciencia individual.
Siéntete con una unión viviente entre las fuerzas del cielo y de la tierra, del infinito y de lo que está en desarrollo.
Arrodíllate en la tierra, y con tu mano derecha cava un pequeño hoyo en la tierra. Coloca las dos manos juntas sobre tu pecho (el corazón místico), en señal de oración y de unión interna con el cielo y la tierra dentro de ti.
En esta postura sagrada, permite que una hermosa luz, la fuerza, la presencia del cielo fluya a través de ti: el Omnipresente Padre de todos los seres vivientes. Imagina una luz diamantina, transparente con el agua pura; Imagina una Luz Diamantina, transparente como el agua pura. Inclínate con amor sobre la Madre Tierra, y coloca tu boca entre manos. Ofrécele con tus palabras a la tierra, el agradecimiento del cielo a la Madre Tierra; ofrécele también e agradecimiento de tu corazón y, a través de ello, del corazón de la humanidad.
PRONUNCIA LAS PALABRAS:
“Madre Tierra, yo te ofrezco mi agradecimiento con todo mi corazón, y a través del corazón de todos los hombre y las mujeres. Que todos los seres que llevas en tu seno protejan, nutran y bendigan todo lo que crece.”
PIENSA Y DI:
“Madre Tierra, elimina todas mis enfermedades y mis faltas según tu voluntad, para que pueda recibir la bendición del espíritu divino y trasmitirla a todos los seres vivientes, según tu voluntad”.
Mantente en comunión, en silencio, mientras dejas que la tierra te purifique completamente. Colócate nuevamente de rodillas y coloca tus manos frente a la Rosa Solar del Corazón.
PIENSA EN TU ESPIRITU, SIENTE TU ALMA, Y DI CON TU FUERZA VITAL:
“Con Amor y Gratitud, te ofrezco mi amoroso agradecimiento lleno de Luz
A la Madre Tierra, gracias…al Agua de la Vida, gracias…
al precioso Aire, gracias…
al precioso Fuego Sagrado, gracias…
a los Minerales, gracias…
a las Plantas…a los Animales, Gracias
a la Humanidad que camina por el sendero de la evolución, gracias…
a todos los Ángeles, gracias…
a la Inteligencia Cósmica que creo mi pensamiento, gracias…
al Océano del Amor que creo mi sensibilidad, gracias…
a la Vida Universal que impregno mi futuro con la semilla de a individualidad, gracias…
a todos los Seres del Mundo, doy las gracias en EL, la única Fuente que unifica a todos los seres en su origen y propósito”
Cruza los brazos sobre tu pecho, inclina ligeramente tu cabeza, y pronuncia la palabra de cierre: “Amen”
Luego, rellena de nuevo el agujero que cavaste para hablar con la Madre del Mundo.
Dios Bendice Nuestro Proposito
Con Amor,
Maggie/Irid